Los hachos:
El Real Madrid tenía a 3 jugadores apercibidos de sanción ya que durante el encuentro recibieron una tarjeta amarilla cada uno que sumada a la que ya tenían les dejaba a una sola amarilla de la sanción, lo que podría significar que se perdieran el partido de ida o de vuelta de octavos.
¿Cuál fue la solución pensada por Mourinho? hacer que dos de esos tres jugadores fueran expulsados y así se perderían el último partido de esta ronda (en el cual el Madrid no se juega nada ya que ya está clasificado como primero de grupo) y pasasen a octavos sin peligro de sanción.
Así se hizo, Mourinho se lo dijo a Dudek (el portero suplente), este se fue corriendo hasta la portería de Casillas a decírselo al oído y casillas se lo dijo a Ramos quien compartió la noticia con el otro afectado (Xabi Alonso). Al poco tiempo los 2 jugadores fueron expulsados.
Esta práctica es muy habitual en el mundo del fútbol, el problema llega en las posteriores declaraciones de Mourinho quien como siempre intentando provocar le hachó la culpa de las amarillas al árbitro afirmando que ninguna debió haber sido mostrada.
Resumen en fotografías:

Mourinho dando las instrucciones al preparador delante de Karanca

El boca a boca

Sergio Ramos a la calle

Xabi Alonso a la calle
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